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RECUERDOS DE LAS BARRERAS Ahora que lo más desagradable que hay en las fiestas es el montaje y desmontaje de las rateras, según se ha dicho por los componentes de la Comisión de Fiestas del 2.001 (entre los que me incluyo), me gustaría comentar como eran esos días hace aproximadamente 20 años, ya que gracias a estos, algunos empezamos a querer esta fiesta tan bella, pero a la vez tan contradictoria, que es la fiesta del TORO EN LA CALLE. Antes que nada decir, que la plaza y la calle no estaban como están ahora, con las rateras de hierro rodeando toda la plaza y tapando todas las bocacalles que dan al recinto taurino. Todos los accesos a la plaza se tapaban con barreras y también todas las de la calle.
Barrera típica de hace 20 años Comentar también que las barreras no estaban hechas, sino que se traían los palos uno a uno y no pesaban tanto como las rateras de ahora que si se te cae alguna encima te puede causar alguna desgracia (verdad Leo) como ya ocurrió en un pueblo en este año 2.001 llamado Lietor que al quitarlas y apoyarlas en la pared se le cayó a una chica encima y la mató. La única ratera que había en la plaza era la que estaba en la COPE y también estaba hecha con palos y no con hierros como ahora, y junto a esta ratera se ponían unas escaleras también de madera desde donde mejor se podía ver la salida del toro. Además existían varios burladeros como por ejemplo el de Leo, el de Ricardo Jaime (uno de los mejores rodadores a la media vuelta que ha habido) , el de la carnicería, el de la panadería, el de Julio y el de Paco de Albacete. Además había una barrera que estaba donde está ahora el Rte EL OLIVO que era la más alta (no la más ancha) y que el toro podía pasar por debajo, y si se quedaba debajo el toro embolaó, la gente tenía que salir por piernas porque se quemaban.
Burladero La calle no ha cambiado tanto puesto que aún siguen existiendo burladeros y tal vez lo único que falte y desde hace poco tiempo es el burladero que había en la casa del Cura, y también durante un tiempo una barrera y después unas escaleras al final de la Pastora donde está el CORTE INGLES, que la construían los miembros de una Peña con una camisa negra que era la PEÑA ESPADAN. Como anécdota diremos que a esta peña pertenecía el actual ganadero que trae el ganado D. GERMAN VIDAL, hijo del que lo traía entonces también D. GERMAN VIDAL, inconfundible con su voz y su sombrero.(descanse en paz)
Parte
de los componentes de la Peña Espadán Para un chico de 13 ó 14 años el montaje empezaba el día anterior, puesto que la hora de empezar eran las 8 de la mañana y como no era cuestión de estar dormido, era uno de los pocos días que te ibas a acostar temprano. El lugar de encuentro era el BAR LA COOPERATIVA que allí era donde los de esa edad empezamos a tomarnos nuestros primeros carajillos, los que tenían más edad empezaban la mañana con un sol y sombra (más de uno por cierto) por que la mayoría no se habían acostado. Después empezaba el reparto de tareas, puesto que los palos no estaban en un solo sitio y había que ir a buscarlos donde estuviesen,a los de mi edad siempre nos gustaba ir a la CORRALIZA (subiendo para MATET), puesto que había que ir con el tractor y siempre había alguna cerveza que nos tomábamos antes de venir con los palos a la plaza. Una vez que los palos estaban en la plaza, se tenían que poner cada uno en la barrera que correspondiese y como por arte de magia y eso que estaban marcados, siempre había algunos que no coincidían y empezaban los problemas. Llegaba la hora del almuerzo. Para relajarse, vino, cerveza, algo de comer y para terminar café, y unas botellas de brandy soberano para ir calentando el ambiente. Ya comenzaba el montaje de las barreras propiamente dichas y aquí si que había verdaderos especialistas para cada una de las partes que contenían las barreras. Estaban los especialistas de las crucetas para que la inclinación de las barreras no estuviesen ni los suficientemente tendidas para que el toro no pudiese apoyar las patas y empinarse, ni lo suficientemente rectas para que no costase mucho subir en ellas. Estaban los especialistas de los troncos que se ponían entre palo y palo para que estos fuesen mas o menos del mismo grosor y los palos estuviesen paralelos para que los toros no metiesen la cabeza y pudieran escaparse por allí. Estaban los especialistas de las ataduras, para que estuviesen las barreras bien fuertes y no se cayese ninguna, por cierto que estos siempre estaban enfadados y eran los que más gritaban a todo el mundo, cosa que yo nunca he llegado a comprender. Ya se llegaba a la hora que estábamos esperando todos, la hora de comer, en la que se preparaba una buena torrá y una buena sardinada bien regado por cierto con buena cerveza y buen vino, y después del café, lo más interesante de toda la comida: La TERTULIA. Sobra decir que aquí, quienes tomaban el mando de las acciones eran PACO EL BAILE, VICENTE ELVIRA y MIGUEL DE MATILDA, que se pasaban las horas contando las mil y una anécdotas de las vacas y toros de Germán, que si en tal pueblo se habían subido a las escaleras y habían tirado a dos, que si tal vaca en tal pueblo se subía por las barreras y se había escapado, que si el toro fulanico a la hora de embolarlo hacía tal fuerza que entre todos los de la cuerda no podían con el. Y lo más curioso de todo, se sabían (y se saben) el árbol genealógico de todo el ganado de Germán, cada vaca, con nombre, número, y de que padre y madre, descendían. Todo ello era amenizado mientras tanto con unos corridos y unas jotas Aragonesas (muy bien cantadas por cierto, como todos sabéis) que nos hacían sentirnos felices, y con la pena de no tener unos cuantos años más para haber podido ir con ellos a tantos y tantos pueblos y disfrutar de aquellos animales tan bien cuidados.
"Quintos del 85" Después había que seguir montando barreras, pero a estas, después de que hubiesen quedado en vidrio unas cuentas botellas de J.B. siempre había que retocarlas a la mañana siguiente porque la mayoría de los palos no coincidían, ni estaban bien atadas, y al subirse hacían unos ruidos que no nos gustaban nada. Por la noche, y una vez que estaba puesto el pilón, primer toro embolao de la noche, pero no creeros que era una toro de la ganadería de Germán, era uno de nosotros que con una palo, con unas piñas que habíamos cogido el día anterior, un poco de alambre, y si teníamos ganas con alquitrán, nos podíamos pasar un buen rato jugando al toro embolao (al segundo palo pillaba, y si se empinaba podía llegar hasta el tercero). Así eran bastantes días, porque no es como ahora, que nada más terminar el toro embolao del sábado por la noche se empiezan a retirar las rateras. Antes las barreras se quitaban cuatro o cinco días después, por lo que los toros duraban más días, podíamos coger más afición que ahora, y lo más importante NO COSTABA TANTO DESMONTAR LAS BARRERAS, puesto que se hacía POCO a POCO
Extraordinaria barrera junto a la panadería de Joaquín -
¿TU
NACISTE ALLÍ, NO?
NO, SOY DE OTRO LUGAR -
PERO,
¿TUS PADRES POR LO MENOS SI SERÁN DE ALLI?
NO, MIS PADRES SON DE DONDE SOY YO -
PERO,
¿LLEVARÁS TRABAJANDO ALLÍ MUCHO TIEMPO?
NO, NI TRABAJO NI HE TRABAJADO ALLÍ -
ENTONCES
... PUES NO SE, LO ÚNICO QUE PUEDO DECIRTE , ES QUE, MI PUEBLO ES ALGIMIA DE ALMONACID Un saludo de vuestro amigo PACO DE ALBACETE
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